Archive for the ‘ Toc ’ Category

Post relleno (más quejas)

No se si seré yo que no me adecúo a la sociedad civilizada -en realidad si se, soy una especie de tarzán- o la gente -sin distinción social, de género, de preferencias sexuales y cualquier otro tipo- está cada vez más careta, en el sentido de intolerante a las diferencias culturales y las diferencias entre individuos que somos.

Ya de por sí es complicado moverse en una ciudad llena de gente apurada. Todos corriendo, aunque muchos ni siquiera conocen su destino cierto. Uno va relajado con sus auriculares practicando sus solos de air guitar – ojo, predica con el ejemplo y hace uso del manual para el peatón– y no llega a hacer media cuadra cuando se le escapa un       ” agita la flaca agita la gorda” que enfurece -a notar por los ojos rojos like Emily Rose- a las señoras y solterones de 40 años. ¿Táaaaanto molesta que una persona cante en la calle? O será que molesta mi aparente falta de apuro y desesperación, siendo quien les habla amplio conocedor de leyes como la señora de adelante es impenetrable -con todo respeto-  o mi semáforo se acaba de poner en rojo  y aunque corra llegaré a la esquina y seguirá en colorado, pues no tengo el poder de adelantar el tiempo.

El hecho es que lo que para mí es normal -señores, Dante Spinetta hizo un disco muy pegadizo y vale la pena cantar los temas- a los demás les parece la peor aberración después del nacimiento artístico de Zulma Lobato. Entonces me pregunto, sin pretender alzarme como el himno a la alegría viviente, obbbvio. ¿Cuándo nos convertimos en autómatas que no pueden siquiera mostrar algo y reprochan toda clase de movimiento que exceda lo estrictamente necesario?

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Sobre otra investigación boluda (y más riesgos al enamorarse)

Cuando ya estaba comenzando a vivir como en una película de Disney y bambis, gatos,  perros vagabundos y leones me acompañaban en la búsqueda de mi princesa, esa que esperaba desolada en su castillo a alguien que la rescate de su malvada madrastra y hermanas solteronas el gran diario argentino saca de la galera otra de sus notas sobrelanadamisma.

Dos estudios dicen que el amor sería peligroso y está destinado al fracaso reza la nota, y aunque me guste decir que lo sospechaba -lo primero porque la semana pasada presentaron un informe apoyando la teoría y lo segundo por positivismo empírico- debo reconocer que guardaba una pequeña esperanza.

¿Cómo debe una persona reaccionar ante esto? No se ustedes, pero a mi no me interesa la justificación termodinámica de por qué el amor eterno estaría destinado a fracasar, por más que salga de un profesor de Análisis Económico de la Universidad de Madrid. A mí déjenme haciendo las cosas estilo old school, enamorándome de cuanta chica veo en el subte, aún conociendo la platonicitud ¿? de ese amor.

La sola idea de una investigación matemática sobre las probabilidades de fracaso de un sentimiento basándose en leyes de termodinámica me lleva a la imagen de Sheldon Cooper con calculadora en mano gritando Bazzinga!

Instrucciones para pasar un número de teléfono

Supongamos que nos encontramos con un compañero de la facultad, amigo llegado desde el interior de la provincia con quien habíamos perdido contacto. Después del saludo cordial, la charla sobre la actualidad laboral, la pareja, y alguna que otra boludez – depende del tiempo del que ambos dispongan para detenerse en la calle- viene el momento inevitable, la promesa de una reunión con tooooodos los compañeros.

Ambos se encuentran en un dilema, saben muy bien que esa reunión nunca de los jamases ¿? se concretará, pero para no quedar como un ortiba esperan a que el otro lo diga primero. Solución: ambos saben como termina la cosa y se hacen los boludos.

Entonces llega el momento de establecer un futuro contacto, pasándose los teléfonos celulares, y ahí está el problema. El agrupamiento de números es esencial en el arte de pasar un teléfono. Llegar a un acuerdo en la manera de hacerlo puede llevar al distanciamiento de esas persona que dos minutos atrás se abrazaban.

15- 45 123 23 8 dice uno

15 4 512 32 38 ? pregunta desconcertado su -por el momento- amigo.

nono!   15- 45 123 23 8

A partir de ahí la tensión comienza a sentirse, y la reunión que ninguno de los dos había desestimado para no quedar mal ya ha quedado completamente olvidada.

Con el fin de no perder relaciones por malentendidos en el agendado de números telefónicos, hay 2 soluciones:

1) Ponerse de acuerdo, siguiendo normas establecidas. Primero el 15, seguido un número solo (3,4,5 según  zona y operadora). Acto seguido los próximos 3 números y luego los siguientes separados de a 2.

O más facil

2) Tomar el teléfono de nuestro amigo y llamarnos a nuestro propio movil. Así, partiendo de la base que cada uno conoce su número, cada uno tendrá un número hasta entonces desconocido en sus llamadas recientes. Luego marcamos ese número y le ponemos el nombre que queremos (boludo que me encontré en la calle; Juancito escuela; Josecito Gonzalez, alguno que nos haga recordar de quién se trata)

Manual de Urbanidad (segunda parte)

Suele suceder que mi amigo lector no ve necesario subirse a un micro, tren, subte o submarino nuclear para trasladarse, o bien desea caminar con los auriculares y de paso practica para el próximo mundial de Air Guitar. Para ellos también hay recomendaciones, basadas en preguntas que he recolectado tras un exhaustivo trabajo de campo.

¿Cómo debo guiar al peatón a su incierto destino? Claramente, el guía de turno deberá utilizar instrucciones claras y concisas, teniendo en cuenta que si el peatón pregunta no se encuentra en condiciones de conocer “el almacén de -la- Chola” “la casa de Juan Carlos” o menos aún “la tercera panadería que pases de la mano izquierda”. Vale más pasar por el gallego que le puso la voz al GPS y decirle “tres cuadras a la derecha, dos a la izquierda y media a la izquierda de nuevo”

¿Soy Rainman y camino pisando las líneas de las baldosas, no importa? Claro que importa! Quizá quieras ponerte a jugar a la rayuela en la vereda, pero el que va detrás tuyo no va a estar muy contento. Seguir una línea recta en tu trastorno obsesivo compulsivo puede ser doblemente productivo, para vos que te sentís más seguro y para el otro centenar de personas que podrán seguir un patrón de esquivamiento ¿?

¿Quién fue el repetitivo que pintó cebras en tooodas las esquinas? Tal vez, como persona con capacidades especiales, ¡oh joven platense! no has notado que los automóviles suelen detenerse en las esquinas y no por casualidad las cebritas no se encuentran en la mitad de cuadra. Úsala para cruzar la calle y verás reducidos en un 83 % los insultos recibidos, mientras que la posibilidad de que te atropellen con las excusa de que no te vieron se reducirá un 56,3 %.

¿El peatón es un tacho de basura enorme? ¿Problemas espirituales?, ¿te dejó tu pareja?, ¿querés hablar inglés?, oral sin globito, masajes descontracturantes, ¿eyaculación precoz? (¿WTF?), carta natal, unión de parejas, pizza libre por 18 mangos, desunión de parejas,  promo 2 x 1 (supongo que eran gatos por las ilustraciones), computación a distancia y muchas otras ofertas se cruzan en manos del caminante, que se empieza a poner incómodo ante la total imposibilidad de juntar todos los papelitos de varios colores y diseños que se le cruzan. En vez de quejarse por Botnia, el calentamiento global y la extinción de papagayo hawaiano, haga algo y deje de producir spam en vivo y en directo.

Sobre la creación de un diccionario mujer-hombre (otra vez con lo mismo)

Siempre lo tuve enfrente y no me había dado cuenta. Me siento el  Cristobal Colón de las relaciones humanas (¿!). Si el pastorcito de la tele con sus libros tóxicos es un éxito voy a revisar la casilla de mails aver si me llega la confirmación de mi Nobel. Ya había hablado escrito sobre la escasa posibilidad de que dos personas se pongan totalmente de acuerdo en un tema, sea éste complejo como ¿por qué Coca Cola sigue lanzando aguas saborizadas que nadie compra? o la peor nimiedad como podría ser ¿exactamente qué sabor tiene la Épika?

Vayamos al grano si? Si. Muchas veces, para no decir la totalidad de ellas -hablar con personas con capacidades intelectuales diferentes complica la situación también- el problema se debe a un solo hecho. Las fallas aparecen cuando una mujer y un hombre intentan algún tipo de acercamiento comunicacional que exceda el intento de levante*. Si hombre dice  o hace A, la mujer escuchará/verá A, pero decodificará que se quizo decir B teniendo en cuenta millones de variables duras y blandas sólo existentes en su mente.

El hombre es más facil. Básico por así decirlo, pero se tomó esa descripción como algo malo. Si un hombre dice A, a excepción de mitómanos y necesitados de mentir por razones mayores*, esta queriendo decir A. Entonces lo normal es que A sea A y no A’, no hay por qué complicar las cosas  – Navaja de Ockham que se llama-

Ejemplos gráficos:

Supongamos que uno va dirigiéndose a su lugar de trabajo y llega a la puerta de entrada al edificio, que como muchas puertas no tiene siquiera un metro de ancho. Las leyes de la física y las costumbres sobre guardar cierta distancia entre cuerpos para no incomodar hacen que pueda pasar sólo una persona a la vez.

Como me han enseñado, dejo pasar a la mujer primero como una costumbre, al fin y al cabo tampoco estoy taaaan apurado para entrar al trabajo.

¿Qué piensa un hombre cuando hace eso? Claramente es una muestra simple de educación, heredada de hace muchos años. Yo lo hago como acto reflejo, no lo pienso. Pero, ¿qué piensan los individuos de sexo femenino? Me deja pasar para mirarme el culo, es un desubicado! De la misma forma si uno cede su asiento en el micro será para mirarle las tetas.

Si algo nos enseñó Lo que ellas quieren, además de cuán entretenida puede ser la vida de un publicitario, es que la única manera de que un hombre se entienda con una mujer es por accidente casi mortal, intentar hacer algo al respecto es completamente en vano.

*1 Por alguna razón ese es el punto más alto en el nivel de entendimiento. “Pasar a tomar un café” implica ausencia de pantalones y toda vestimenta para ambos géneros.

*2 Por razones mayores se entiende ausencia de justificación – entendible para una mujer, claro- sobre el horario nocturno del alquiler de la canchita de futbol 5 o la presencia de mujeres en el grupo de estudio.

Tengo un pequeño problema con la expresión “gente con capacidades diferentes”. Sepan disculpar si entra en todos los artículos de este blog

Argentina, país generoso

Ando medio corto de ideas ultimamente (mejor dicho de ideas salientes). Mi cabeza es algo así como un subte a las 7 de la tarde, entran 5 mil a los apretones en la misma estación. Algunas hacen fuerza para entrar y lo hacen como pueden, quedan con la mitad de su existencia afuera. Otras se asoman y deciden esperar al próximo tren. El problema es que  entran  tantas al mismo tiempo que tapan las puertas a las que ya estaban por salir, y algunas veces no hay ¡¡¡permiso!!! que valga. Entonces se quedan haciendo el viaje de ida y vuelta esperando la oportunidad de bajarse en la estación justa, porque salir en la parada incorrecta sería como tener que subirse a un micro para terminar el recorrido y volveríamos al principio.

Entonces aprovecho mi completa falta de ideas y la total animadversión por vomitar cosas estilo “el Klu Klux Klan se llevó a mi novia -bien- lejos” que no se verá acá porque los chicos no lloran ni tienen diario íntimo para agradecer a Julián, de Esto no tiene sentido por el premio.

La idea de esto era recibir el premio, contar siete intimidades y premiar a 7 blogs que sigo. Ya se habrá notado que no le dedico a mi blog el tiempo que realmente necesita, ergo no sigo activamente siete blogs. Y como no dá premiar por descarte cuando a los que sigo lo hago porque son mejores que el mio, lo dejaré vacante. Soy un ortiba, perdón.

Y vamos con las intimidades:

-No le tengo miedo a casi nada. Bichos, ratas, chorros apuntando con pistolas. No creo temerle a nada, y eso es malo porque el miedo es una reacción natural al peligro.

-Decía no temerle a nada. No se si entra en lo de miedos, debería hablarlo con un psicólogo, pero hay algo que no puedo ver. Las berenjenas son mi criptonita. No sólo olerlas, no puedo ver una de esas cosas sin que se me ponga la piel de gallina. ¡Bueno che, hay gente que le tiene miedo a los botones y yo no digo nada!

-Puedo contar a mis amigos con una mano, comparto cosas con un montón de gente, pero amigos amigos tengo muy pocos.

-Cuando era chico y los otros nenes se divertían viendo Dragon Ball yo leía un libro sobre curiosidades nerdísimo. Era un libro para nenes y tenía dibujitos de Charlie Brown. Así terminé jajaj

-Tiendo a buscarle una explicación racional a absolutamente todo en una relación, aunque se empíricamente que es dificil entender a otra persona siempre. Y más si es mujer.

-Despues de desvariar durante mucho tiempo al hablar al punto que me olvidaba lo que estaba diciendo, pude cambiar y ser más concreto. Ahora quiero volver a delirar como antes y se me coplica.

-Me canso absolutamente de todo en muy poco tiempo. Paso del enamoramiento al olvido en cuestión de días. La guitarra que me compré y sus principios de telas de araña lo demuestran.

Cosas que siempre pasan si salís con lo justo.

Todo el mundo sabe que las señoras suben al micro con monedas de 10 centavos. También hay una regla que dice que a mayor edad de la mujer, mayor será la cantidad de monedas que intentará poner simultáneamente.

Hay quienes creen que en la antigüedad las máquinas expendedoras de boletos tenían un embudo en su ranura para depositar los cospeles  y la fuerte tradición hace que, así como se lanzan a hipotecar sus casas para comprar merluza en semana santa, llenen sus manos de monedas e intenten depositarlas al unísono.

El micrero sólo atina a resoplar ante esta situación, en la Universidad del Conductor de Bondi le dan las materias resoplido y resoplido aplicado. Cuando ven subir a un posible portador de 38 monedas de 5 centavos y/o depositador precóz agarran un fierrito largo y fino, herramienta improvisada como descongestionador de cospeles. Aunque si lo usaran con otros fines, hay días en que festejaría ese proceder.