Posts Tagged ‘ Bufarreadas ’

Post relleno (más quejas)

No se si seré yo que no me adecúo a la sociedad civilizada -en realidad si se, soy una especie de tarzán- o la gente -sin distinción social, de género, de preferencias sexuales y cualquier otro tipo- está cada vez más careta, en el sentido de intolerante a las diferencias culturales y las diferencias entre individuos que somos.

Ya de por sí es complicado moverse en una ciudad llena de gente apurada. Todos corriendo, aunque muchos ni siquiera conocen su destino cierto. Uno va relajado con sus auriculares practicando sus solos de air guitar – ojo, predica con el ejemplo y hace uso del manual para el peatón– y no llega a hacer media cuadra cuando se le escapa un       ” agita la flaca agita la gorda” que enfurece -a notar por los ojos rojos like Emily Rose- a las señoras y solterones de 40 años. ¿Táaaaanto molesta que una persona cante en la calle? O será que molesta mi aparente falta de apuro y desesperación, siendo quien les habla amplio conocedor de leyes como la señora de adelante es impenetrable -con todo respeto-  o mi semáforo se acaba de poner en rojo  y aunque corra llegaré a la esquina y seguirá en colorado, pues no tengo el poder de adelantar el tiempo.

El hecho es que lo que para mí es normal -señores, Dante Spinetta hizo un disco muy pegadizo y vale la pena cantar los temas- a los demás les parece la peor aberración después del nacimiento artístico de Zulma Lobato. Entonces me pregunto, sin pretender alzarme como el himno a la alegría viviente, obbbvio. ¿Cuándo nos convertimos en autómatas que no pueden siquiera mostrar algo y reprochan toda clase de movimiento que exceda lo estrictamente necesario?

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Instrucciones para pasar un número de teléfono

Supongamos que nos encontramos con un compañero de la facultad, amigo llegado desde el interior de la provincia con quien habíamos perdido contacto. Después del saludo cordial, la charla sobre la actualidad laboral, la pareja, y alguna que otra boludez – depende del tiempo del que ambos dispongan para detenerse en la calle- viene el momento inevitable, la promesa de una reunión con tooooodos los compañeros.

Ambos se encuentran en un dilema, saben muy bien que esa reunión nunca de los jamases ¿? se concretará, pero para no quedar como un ortiba esperan a que el otro lo diga primero. Solución: ambos saben como termina la cosa y se hacen los boludos.

Entonces llega el momento de establecer un futuro contacto, pasándose los teléfonos celulares, y ahí está el problema. El agrupamiento de números es esencial en el arte de pasar un teléfono. Llegar a un acuerdo en la manera de hacerlo puede llevar al distanciamiento de esas persona que dos minutos atrás se abrazaban.

15- 45 123 23 8 dice uno

15 4 512 32 38 ? pregunta desconcertado su -por el momento- amigo.

nono!   15- 45 123 23 8

A partir de ahí la tensión comienza a sentirse, y la reunión que ninguno de los dos había desestimado para no quedar mal ya ha quedado completamente olvidada.

Con el fin de no perder relaciones por malentendidos en el agendado de números telefónicos, hay 2 soluciones:

1) Ponerse de acuerdo, siguiendo normas establecidas. Primero el 15, seguido un número solo (3,4,5 según  zona y operadora). Acto seguido los próximos 3 números y luego los siguientes separados de a 2.

O más facil

2) Tomar el teléfono de nuestro amigo y llamarnos a nuestro propio movil. Así, partiendo de la base que cada uno conoce su número, cada uno tendrá un número hasta entonces desconocido en sus llamadas recientes. Luego marcamos ese número y le ponemos el nombre que queremos (boludo que me encontré en la calle; Juancito escuela; Josecito Gonzalez, alguno que nos haga recordar de quién se trata)

Manual de Urbanidad (segunda parte)

Suele suceder que mi amigo lector no ve necesario subirse a un micro, tren, subte o submarino nuclear para trasladarse, o bien desea caminar con los auriculares y de paso practica para el próximo mundial de Air Guitar. Para ellos también hay recomendaciones, basadas en preguntas que he recolectado tras un exhaustivo trabajo de campo.

¿Cómo debo guiar al peatón a su incierto destino? Claramente, el guía de turno deberá utilizar instrucciones claras y concisas, teniendo en cuenta que si el peatón pregunta no se encuentra en condiciones de conocer “el almacén de -la- Chola” “la casa de Juan Carlos” o menos aún “la tercera panadería que pases de la mano izquierda”. Vale más pasar por el gallego que le puso la voz al GPS y decirle “tres cuadras a la derecha, dos a la izquierda y media a la izquierda de nuevo”

¿Soy Rainman y camino pisando las líneas de las baldosas, no importa? Claro que importa! Quizá quieras ponerte a jugar a la rayuela en la vereda, pero el que va detrás tuyo no va a estar muy contento. Seguir una línea recta en tu trastorno obsesivo compulsivo puede ser doblemente productivo, para vos que te sentís más seguro y para el otro centenar de personas que podrán seguir un patrón de esquivamiento ¿?

¿Quién fue el repetitivo que pintó cebras en tooodas las esquinas? Tal vez, como persona con capacidades especiales, ¡oh joven platense! no has notado que los automóviles suelen detenerse en las esquinas y no por casualidad las cebritas no se encuentran en la mitad de cuadra. Úsala para cruzar la calle y verás reducidos en un 83 % los insultos recibidos, mientras que la posibilidad de que te atropellen con las excusa de que no te vieron se reducirá un 56,3 %.

¿El peatón es un tacho de basura enorme? ¿Problemas espirituales?, ¿te dejó tu pareja?, ¿querés hablar inglés?, oral sin globito, masajes descontracturantes, ¿eyaculación precoz? (¿WTF?), carta natal, unión de parejas, pizza libre por 18 mangos, desunión de parejas,  promo 2 x 1 (supongo que eran gatos por las ilustraciones), computación a distancia y muchas otras ofertas se cruzan en manos del caminante, que se empieza a poner incómodo ante la total imposibilidad de juntar todos los papelitos de varios colores y diseños que se le cruzan. En vez de quejarse por Botnia, el calentamiento global y la extinción de papagayo hawaiano, haga algo y deje de producir spam en vivo y en directo.

Manual de urbanidad

A riesgo de parecer repetitivo con los tópicos de este sitio tan visitado y vitoreado por su público, lapatadeltano inc. presentará un manual sobre comportamiento urbano. Para el bolsillo de la dama y la cartera del caballero. Para que usted pueda lucirse como un dandi con la Norma mostrando educación digna de un noble inglés del siglo equisve (XV). Para usted, que de tanto ver partidos de fobal se olvidó que no se empiezan oraciones al estilo “recordarle que mañana nos vemo” sino que debería usar “quiero” o lo que crea conveniente antes. La entrega es en fascículos coleccionables para no hacerlo tan extenso.

En esta edición el transporte público será el tema a tratar.

¿Hay que saludar al colectivero? Claramente no se trata de un espectro frente al volante del medio que eligió como transporte señora, hay que saludarlo con un buenos días/tardes/noches o bien si uno es Truman decir buenos días, buenas tardes o buenas noches por si no nos volvemos a ver*

¿Me bajo en 25 cuadras, me puedo parar en la puerta? No, invertebrado mental, no!!! la puerta está diseñada para facilitar el ascenso y descenso de los pasajeros. Con vos parado en la puerta no se puede salir del vehículo, y la gente se pasa de su destino inicial por tu culpa.

¿Estoy apurado, puedo entrar al subte aunque la gente no haya salido? Mirá, no se trata sólo de educación. Si entramos todos haciendo un embudo adentro del metro, la gente dispuesta a abandonar su vida de topo se verá imposibilitada de hacerlo. De esa manera, sólo se podría bajar del vehículo en Congreso de Tucumán y Catedral -ponele que uno tome la linea D-

¿Cómo sé que la chica esa está embarazada para cederle el asiento? Pedile el evatest o parate de todas formas que no te va a hacer mal.

*No está bien usada la expresión buenas tardes si ya almorzó. Primero, el chofer dificilmente tenga un break para comerse un sanbuche de mondiola. Segundo, y más importante aún, la hora no se puede mover. Es una costumbre social que no depende de lo que cada persona tenga en el estómago, mas bién está regida por el sitio que ocupa la tierra en el momento saluderil. Más claro, voy al chinito del barrio y no le digo buen día, o buenas noches si usted está pensando que quiere estar en su país  -me va a responder  nentendo, no monedas, caramelos. Pero eso es otra cosa- Después de las 12 son tardes. Despúes de las 20 noches  hasta el amanecer, que son días.

Edit 22/4

Supercalifragilisticoespialidoso

La vida, al fin y al cabo, es como la describe Woody Allen en Match Point – como no soy Axel Cuchevatsky no voy a hablar de la peli, miren el link-.

Volvió, y no en forma de fichas como Alf . Regresó digitalmente, tampoco como un muñeco azul de la película de mierda esa de Cameron sinó como muñequito verde del Msn. Yo, fiel a mi estilo, no lo noté hasta que se había ido. Suele pasarme que siempre estoy en el lugar equivocado en el momento inoportuno, así puedo contar choques automovilísticos dignos de película de Mr. Bean (donde Mr. Bean es el que choca mi auto repetidas veces sin darse por enterado) o múltiples confusiones por mis compañías.

Y cómo se relaciona esto con Match Point? pregunta doña Rosa. Resulta que mis domingos no son tales si no voy a la cancha y veo perder a Gimnasia, sumado a que como buen y orgulloso ñoño que soy fui a ver al Cuarteto de Nos. Asique se me hizo imposible notar su presencia, puesto que es condición indispensable para esto estar frente a la computadora y de más está decir que no fui a hacer pogo laptop bajo el brazo cual uruguayo con su termo.

Por si se perdió el hilo de todo esto, iba a que un mínimo cambio en los hábitos -en este caso mi concurrencia al recital- hizo que yo no estuviera frente a la computadora y debiera hacer lo imposible para ahorrarme peleas estúpidas por msn sin tratar mal a nadie.  Es eso o el gauchito gil hace caso a mis oraciones.

Entonces me pregunto: es necesario pelearse por msn con la gente, existiendo métodos más eficientes para entablar una conversación –y reduciendo al máximo los problemas de entendimiento que, justamente, devienen en más peleas-?

Cosas que siempre pasan si salís con lo justo.

Todo el mundo sabe que las señoras suben al micro con monedas de 10 centavos. También hay una regla que dice que a mayor edad de la mujer, mayor será la cantidad de monedas que intentará poner simultáneamente.

Hay quienes creen que en la antigüedad las máquinas expendedoras de boletos tenían un embudo en su ranura para depositar los cospeles  y la fuerte tradición hace que, así como se lanzan a hipotecar sus casas para comprar merluza en semana santa, llenen sus manos de monedas e intenten depositarlas al unísono.

El micrero sólo atina a resoplar ante esta situación, en la Universidad del Conductor de Bondi le dan las materias resoplido y resoplido aplicado. Cuando ven subir a un posible portador de 38 monedas de 5 centavos y/o depositador precóz agarran un fierrito largo y fino, herramienta improvisada como descongestionador de cospeles. Aunque si lo usaran con otros fines, hay días en que festejaría ese proceder.

Pensá pensá, dice la tele

Alguien me puede explicar qué hace en el aire el programa quinceañeras? -ese donde nenas de 15 años,  como bien dice su nombre,  se ganan la esperada fiesta; conducido por ese flaco que está en programas de relleno de canal 13 que hace acordar a Kabak.

Digo, es un programa sin ningún atractivo  para el público común. A nadie más que a la quinceañera en cuestión y sus allegados le puede interesar. Olvidavame de los hombres mayores que gustan de niñas virgenes (¿?) y no encontraron ninguna disponible en facebook, oh iluso de mí.

Es como el programa de los gordos o la remake de si lo sabe cante, programas para un verano. Tres meses donde el calor hace estragos en las neuronas de la gente ávida de entretenimiento. Tampoco pretendo que pongan el programa de Paenza a las 5 de la tarde en un canal de aire, sería un desperdicio. A no ser que se incluya en él a 6 panelistas destinados a pelearse por un lugar más cerca del conductor.

Aver, si no te gusta lo que ves no lo mires, podría ser la respuesta. De más está aclarar que no está entre mis hobbies mirar programas de quinceañeras, pero quizá ante la oferta de un programa con un poquito de contenido la gente consume igual. Digo, no sé.